09 julio 2006

EX FALSO SEQUITUR QUODLIBET

Queridos todos:

¡Eran cacas de gato! ¡Si señor, de gato! España está conmocionada por la tremenda noticia que obliga a mantener cabizbajos y en silencio a los irritantes opositores al desdoblamiento de la M 501 (una carretera, pues) que abandera la Comunidad de Madrid. Ellos, los muy verdes, ecologistas y similares, se basaron para frenar las obras en la aparición de supuestas “cacas” de lince; especie en extinción. Entre ellos se cuenta a la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, que protagonizó un duro enfrentamiento con Esperanza Aguirre (Jefe de Gov. De la Com. De Madrid). Y para más INRI quien ha dictaminado la “copro”calidad del felino defecante ha sido un organismo del Gobierno en manos de los socialistas: Laboratorio de Ecología Molecular de Doñana, dependiente del CSIC, organismo éste cuyo jefe es mi querido primo Enrique Flores.

Paralelamente a esas angustias ecológicas, las revelaciones periodísticas de los últimos días sobre los contactos entre el Partido Socialista y la cúpula de ETA desde mucho antes de las últimas elecciones, exigen una aclaración satisfactoria por parte del Gobierno. Nada nuevo que no les haya dicho antes sobre la “liason” entre PSOE-ETA-11M. A los tres les interesaba solo una cosa: Eliminar el triunfo seguro del Partido Popular. Ahora está claro, el PSOE para lograr el poder y desde allí comenzar el proceso de destrucción de la Constitución del 78 y oxigenar las absurdas propuestas de la funesta Segunda República que abrigó un federalismo. La ETA porque con el PP ya sabía bien que terminaría, en breve tiempo, desapareciendo y el fundamentalismo islámico como revancha por España haber apoyado la invasión de Irak con el colmo de haber enviado allí tropas, no beligerantes, sino para ayuda humanitaria. España está ante un evidente caso de traición a la nación por parte del partido de Gobierno, ¡ni más ni menos!. El partido de Zapatero jugaba un peligroso doble “play”: con una mano, defendiendo el pacto por las libertades y contra el terrorismo y, con la otra, buscando una interlocución directa con los propios terroristas. El hecho de que el PSOE se hallara en aquel momento en la oposición no atenúa las cosas, sino que las agrava: significaría que el partido de la oposición estaba conspirando con el principal enemigo de España y contra un ejecutivo, el de Aznar, que era el Gobierno legítimo de la nación. El actual ejecutivo de Zapatero, no menos legítimo que el anterior, queda gravemente lastrado. La estrategia de silencio o desdén con la que el PSOE ha respondido a las denuncias periodísticas es un tremendo error: las pruebas son tan contundentes que no admiten el menosprecio.

Los nacionalistas pretenden trazar un paralelismo, sin una sólida base histórica, con pueblos europeos que efectivamente han estado o continúan estando inmersos en problemáticas de soberanía o independencia, con el fin de que la opinión pública mundial, desconocedora por completo de la realidad española, les sea favorable. Los nacionalistas vascos y catalanes han querido comparar sus casos con el escocés. Ambos parecen olvidar que mientras que Escocia fue durante muchos siglos un reino distinto e independiente, enemigo tenaz de Inglaterra, y que no se incorporó a la corona británica hasta el siglo XVIII, la historia de vascos y catalanes es bien distinta. En primer lugar, porque los vascos nunca conformaron un reino independiente de Castilla ni mucho menos enfrentado a ella. Antes al contrario, el reino de Castilla es un producto en gran medida vasco. En segundo lugar, porque Cataluña tampoco fue un reino distinto del de Castilla. El único reino al que pertenecieron durante varios siglos los catalanes fue al de Aragón. Olvidan que España no es otra cosa, inicialmente, que la unión de Castilla y Aragón, con Cataluña incluida hasta en su última nota de sardana. En tercero, porque, si bien no siempre fue un camino de rosas la relación entre este reino y el castellano, al igual que los demás reinos en toda la Europa feudal, en el caso de estos dos reinos hispánicos se dio una circunstancia singular y desconocida en el resto de Europa: la lucha común contra el Islam y la conciencia de ser ambos reinos, herederos por igual del desaparecido reino visigodo, que dio a los distintos reinos españoles una conciencia de pertenencia a una unidad o entidad superior que trazó el inequívoco e inevitable camino hacia su fusión, que acabaría realizándose con sus Católicas Majestades.

Para rematar lo anteriormente escrito nada mejor que este texto de Miguel de Unamuno aparecido en el Sol el 14 de Mayo de 1931. “Hay otro problema que acucia y hasta acongoja a mi patria española, y es el de su íntima constitución nacional, el de la unidad nacional, el de si la República ha de ser federal o unitaria. Unitaria no quiere decir, es claro, centralista, y en cuanto a federal, hay que saber que lo que en España se llama por lo común federalismo tiene muy poco del federalismo de Tite Fedendist o New Constitution, de Alejandro Hamilton, Jay y Madison. La República española de 1873 se ahogó en el cantonalismo disociativo. Lo que aquí se llama federar es desfederar, no unir lo que está separado, sino separar lo que está unido. Es de temer que en ciertas regiones, entre ellas mi nativo País Vasco, una federación desfederativa, a la antigua española, dividiera a los ciudadanos de ellas, de esas regiones, en dos clases: los indígenas o nativos y los forasteros o advenedizos, con distintos derechos políticos y hasta civiles. ¡Cuántas veces en estas luchas de regionalismos, o, como se les suele llamar, de nacionalismos, me he acordado del heroico Abraham Lincoln y de la tan instructiva guerra de secesión norteamericana! En que el problema de la esclavitud no fue, como es sabido, sino la ocasión para que se planteara el otro, el gran problema de la constitución nacional y de si una nación hecha por la Historia es una mera sociedad mercantil que se puede rescindir a petición de una parte, o es un organismo.”

De todas maneras, pasado el susto de la caca de gato, Borrell en el Parlamento Europeo en donde es Presidente lanza, como órdago, una condena al franquismo. ¡Así se pierde el tiempo en Bruselas!. En lugar de buscar la unión, resulta que tienen la vista puesta en el pasado… Pues bien, ya puestos en ese antihistórico anacronismo ¿por qué el Sr. Borrell no condena al Imperio Romano?, o a los Vikingos, a las hordas bárbaras del norte, a Napoleón y a tantos otros miles de eventos y candidatos “condenables” como fueron: Stalin, Marx, Hitler, Largo Caballero, Santiago Carrillo, etc. De todo esto sale un vencedor: Los Estados Unidos. Luego seguirán con la cantaleta de achacarle todos los males de este mundo cuando le ponen, gratuitamente, en bandeja de plata más y más fortalezas.

Continuando con este caleidoscopio del surrealismo ibérico tenemos ahora la visita del Papa. Está visto que las visitas del Vicario de Cristo a la ciudad de Valencia son pavosísimas (de mucho gafe). Cuando en los 80, el entonces Juan Pablo II visitó esa ciudad, días antes la represa del Turia reventó ocasionando unas 40 muertes y un inmenso destrozo en la ciudad, tan elaborado como el baldaquino de la iglesia de san Pedro en el Vaticano. Ahora, segunda vez que un Papa visita esa bella ciudad, nuevamente días antes la toca el ¿santo destino? Y mueren en un descarrilamiento del metro 42 personas… Mientras tanto, cientos de miles de peregrinos visitan Valencia y asisten al mediático programa papal. Lamentablemente para Benedicto XVI, competir con la capacidad de cautivar que tenía el papa polaco le es harto difícil. El evento es para reforzar la tradicional estructura familiar. Pareciera con esto, que la familia la inventó la Iglesia Católica en lugar de ser una atávica y biológica relación que se observa entre los animales y por ende en el hombre. Claro está que plantean un verdadero pasticcho mezclando y condenando los aumentos de divorcios, las uniones de hecho, las bodas gays, los abortos, el control de la natalidad, etc. Siendo la familia tan importante y yo creo firmemente que lo es, no se entiende que está esperando la Iglesia (la del rito latino se comprende) para que sus sacerdotes puedan formar válidamente una y con ello dar ejemplo a la grey. Asimismo, tampoco se entiende como después de una “densa propina” la Iglesia (el Santo Tribunal de la Rota) anula matrimonios; es decir, elimina familias… ¡misterios del Espíritu Santo!, que tiene forma de paloma y no de murciélago como ostenta el escudo de la ciudad de Valencia del Cid. Por cierto, como nota curiosa, ¿No os habéis dado cuenta de la similitud que hay entre las caras del papa Ratzinger y el Emperador Palpatine de la Guerra de las Galaxias? Bueno, bueno, bueno; vaya, vaya, vaya…

Bueno ya queda poco y no quiero despedirme sin añadir a esta exacerbada realidad ibérica dos cosas más: El fútbol y las fiestas de San Fermín. Pienso que el deporte nacional, el fútbol, cada vez que España acude al mundial se crea un clima de optimismo generalizado, incluso de desusado patriotismo. La prensa magnifica siempre las actuaciones de la selección cuando se gana, creando de esa manera un clima de expectación nacional inusitado. Los aficionados se dejan llevar por la euforia pensando en que España será la nueva campeona del mundo, tratando de ridiculizar a casi todas las naciones con las que se enfrenta.... ¿Por qué ese comportamiento irracional?., Finalmente viene la oscuridad y la frustración cuando un rival mas o menos potente nos pone en nuestro lugar echándonos de la copa del mundo. Este comportamiento ocurre cada cuatro años; siempre se repite, y da lugar a que los profetas de ese deporte primero hagan sus augurios sobre el porqué triunfaremos para después, en la patética derrota explicar, dada su ciencia infusa, las causas de ella. No conozco país en donde más chorradas se hable, y se apueste en fútbol como en España. Antes dije que era el deporte nacional y en realidad, más que deporte, es la droga nacional para que al final, a la hora de la verdad, juguemos como de costumbre y perdamos como siempre. Sin embargo, algo positivo tuvo este mundial: nunca antes había visto una manifestación tan grande de patriotismo y me pregunto si será consecuencia del fútbol o que el fútbol lo afloró como respuesta a tanto protagonismo regional-nacionalista que hay últimamente? Sería interesante analizar esto. Esperemos el próximo mundial cantando “A por ellos oé, a por ellos oé” y como no podía ser de otra manera, los San Fermines, como auténtica fiesta española esta impregnada de peligro y primitivismo. Inicialmente eran festividades comerciales a la entrada y salida del verano, que se unificó en la semana del 7 de julio. Los pamplonicas ahorraban durante todo el año para gastar en las fiestas la astronómica suma de hasta ¡100 pesetas!. Hemingway sin proponérselo le dio fama internacional y los visitantes extranjeros son hoy la mayoría. Hoy vi el tercer encierro, hubo un herido pero al final de la fiesta todos cantarán el: ¡Pobre de mi! Que a decir por los resultados del fútbol fue lo que se debió cantar en lugar del famoso oé, oé…

Y nada más. Esta tarde vamos a ver la zarzuela “Las bodas de Luís Alonso” y la semana entrante no habrá colectiva pues estaremos de vacaciones navegando por el río Nilo. Un fuerte abrazo, Agur.
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TITULO: De lo falso se sigue cualquier cosa.

2 comentarios:

Fernando dijo...

Esperanza Aguirre tiene un olfato para estas cosas que no veas. Nada mas saber lo del excremento ese ya "sospechaba", por decirlo suavemente. El tiempo le ha dado la razon, y se lo ha quitado por mucho tiempo a los ecologistas.
Y es que el tiempo pone a cada uno en su sitio. ¿Y como se dice eso en latin?
--> Esperanza for President!!

Manuel de Diego Flores dijo...

Fernando, muchas gracias por tu comentario.
Manuel de Diego Flores