11 noviembre 2011

España y sus judíos

La península ibérica fue un espacio geográfico por el cual transitaron toda clase de grupos étnicos: celtas, iberos, fenicios, bereberes, romanos, cartagineses, árabes, godos y por supuesto judíos. Pero de todos ellos ningún pueblo tuvo una presencia tan consistente y continua como la del pueblo hebreo incluso hasta nuestros días. Hagamos un breve repaso de ello:

Ya en la biblia se cita a “Tarsis” (España) siendo así el único país, fuera del entorno del medio oriente, del cual se habla en ella (I Reyes 10:21-22, Ezequiel 27:12) Incluso en el libro del profeta Abdías se habla literalmente de "Sefarad " (Abdías 1-20) y si el relato bíblico es histórico, entonces podemos afirmar que fue Jonás el primer judío que pisó la península ibérica: “Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Joppe; y halló un navío que partía para Tarsis; y pagando su pasaje entró en él, para irse con ellos a Tarsis de delante de Jehová.” (Jonás 1:3) ¿De cuantos años estamos hablando? ¿5 mil? Pues ya desde entonces habían hebreos en nuestra tierra.

Pasando el tiempo, la llegada de judíos en número suficientemente grande como para constituir comunidades en la península fue una consecuencia de la gran diáspora ocurrida tras la destrucción de Jerusalén a manos del futuro emperador Tito en el año 70 de nuestra Era y ya en el siglo IV la población judía era muy numerosa en la Península Ibérica así como de manera importante en las islas Baleares. De hecho la carta del obispo menorquín Severo, escrita en el año 418, pone de manifiesto que la población judía se hallaba plenamente integrada en la vida hispanorromana del Bajo Imperio. Para mayor prueba, en las ruinas de “Emérita Augusta” (hoy Mérida) puede observarse una lápida de un fallecido judío cuya foto muestro en este escrito y que comprueba una antigua tradición recogida por el cronista hispano-hebreo del siglo XII, Abraham ibn Daud, titulada Séfer ha-Qablalá, según la cual, muchos de los deportados por Tito se establecieron en Mérida.

Posteriormente durante el periodo arriano de la dominación visigoda, los judíos españoles se beneficiaron de cierta tolerancia. Algunas leyes del Código Teodosiano, discriminatorias para ellos, se incluyeron en el Breviario de Alarico, pero puede decirse que, en general, su vida discurría por cauces tranquilos. Su base de subsistencia lo mismo que para visigodos e hispanorromanos, era, sin duda, la tierra, que cultivaban por sí mismos o con ayuda de esclavos. Algunos desempeñaban el papel de administradores de haciendas, propiedad de cristianos. De los documentos existentes se deduce que habitaban sobre todo en los núcleos culturalmente más avanzados: la capital, Toledo, y las regiones meridionales y orientales de la Península, especialmente la costa mediterránea, sin olvidar las islas Baleares o ciudades de fuerte raigambre romana como Mérida.

Sabemos también que observaban los preceptos fundamentales del judaísmo: la circuncisión, el sábado y las fiestas, las leyes alimenticias y las relativas al matrimonio y los esclavos. Con la conversión de Recaredo al catolicismo, la situación de los judíos cambia radicalmente; los monarcas visigodos comienzan a perseguirlos como era usual en todo el orbe católico. Sisebuto será el gran impulsor de la política antijudía y a partir de su reinado y en todo lo largo del siglo VII proseguirá esta legislación no ya discriminatoria, sino hostil que culmina en el año 694, durante el reinado de Egica, reduciendo a la esclavitud toda la población judía y confiscando sus bienes.

En el año 711 ocurre la invasión musulmana trayendo inicialmente una liberación para los judíos sometidos a las leyes visigodas. Ese estado de libertad ocasiona que durante los Siglos VIII y IX se produzca una fuerte inmigración judía procedente del norte de África a ciudades como Granada, Tarragona y Lucena. Pero fue durante el Califato de Córdoba y los Reinos de Taifas (Siglos X y XI) cuando los judíos españoles, alcanzan su mayor bienestar y nivel cultural que duró hasta el Siglo XII cuando llegan a la península los Almohades y Almorávides con su fanatismo religioso y obligan a los judíos a huir. Muchos se fueron a la España cristiana mientras que otros, como la familia de Maimónides, huyeron al norte de África quedando de esa manera la España musulmana despoblada de judíos.

Los judíos desempeñaron un papel de primera importancia durante la Reconquista. Sus esfuerzos se aunaron con los de la población cristiana, que se había levantado para sacudirse el yugo musulmán y recuperar su independencia. En la historia de la P. Ibérica han dejado profunda huella las expediciones militares de unos monarcas que, para llevarlas a cabo, se apoyaron en la sabiduría de grandes líderes cristianos y de cortesanos judíos de excepcional capacidad.

Tras la expulsión decretada en el 1290 por orden del rey Eduardo I de Inglaterra, España fue uno de los países en recibir un gran número de esos hebreos . Esa fue después de la gran diáspora la mayor expulsión de hebreos de un territorio. Las tres culturas: la árabe, la cristiana y la judía permanecieron con cierta armonía o mejor dicho, tolerancia hasta el año de 1492 cuando los reyes católicos Fernando e Isabel emiten el decreto de expulsión del Imperio Español que ese mismo año vio su nacimiento.

Los hechos históricos dejan huella imborrable, principalmente los negativos. Este fue el caso de la Expulsión de los Sefarditas de España. Con ellos también se expulsó de nuestro territorio buena y sensible parte de nuestra cultura así como el ejercicio de artes comerciales y emprendedoras de tanta necesidad incluso en la España de hoy.

Aún así, algunos permanecieron en España previa “conversión” al catolicismo, otros, con las llaves de sus casas en mano salieron por el sur hacia el norte de África y muchos osados regresaron posteriormente a nuestro país, "su" país, por la costa atlántica. Es imposible borrar con un decreto su milenaria presencia, tanto así que al principal representante de los judíos españoles, Abraham Sennior que al convertirse adquiere el nombre de “Luis Coronel” fue nombrado por Isabel la Católica como “Almojarife mayor de Castilla” algo equivalente a un Ministro de Finanzas de hoy en día.

De igual manera muchos otros cargos tanto políticos como eclesiásticos fueron ocupados por judíos conversos e incluso miembros de la nobleza española poseían (y poseen) antecedentes judíos como la Casa de Osuna, Villena, Alburquerque, Medinaceli y otras, sin olvidar ¡oh escándalo! que de origen converso fueron también algunos de los más intransigentes inquisidores como Torquemada y Fray Hernando de Talavera. Es de hacer notar que un converso sefardita de la época, Luis de Torres o Yosef Ben Ha Levy Haivri, natural de mi querido pueblo Moguer, fue el primer judío en pisar territorio americano al acompañar a Colón en su primer viaje como traductor.

Aquello no fue un hecho más en la formación de España, no fue tampoco otra expulsión más de judíos pues ésta fue incluso celebrada por La Sorbona de Paris y ni mucho menos fue un decreto anodino. España, Sefarad para los judíos-españoles no era un mero lugar de tránsito; Sefarad era su patria, su nueva Israel, Toledo era la nueva Jerusalén. Aquí echaron raíces profundas creando un modo de ser y de vivir que llegó a conformar a lo largo de centurias una de las dos ramas más importantes del judaísmo existentes en el mundo.

Un recorrido consciente por el ámbito de las antiguas juderías españolas constituye, aún hoy, una experiencia apasionante. Cuando todavía existen grupos de presión cultural que ponen en duda la radical importancia de la presencia judía en la Península Ibérica, un paseo por sus ciudades y pueblos viene a demostrarnos, sin lugar a discusión, que aquellos cerca de cuatrocientos mil hebreos contribuyeron radicalmente a la definición del perfil sociológico de España en donde los últimos estudios realizados estiman que el 80% de la población española actual tiene en alguna medida sangre judía.

No hay pues en el mundo, después de Israel nación más judía por su historia, su influencia y su sangre que España, que Safarad y este hecho es algo que todos los españoles deben no solo saber, sino también sentirse orgullosos de ello. Sin embargo, España aunque en 1990 otorgó el premio Príncipe de Asturias a las comunidades sefardíes, es un país fundamentalmente anti-judío. No digo anti-semita pues lo “semita” abarca también, al mundo árabe y en este país se piensa erróneamente que tenemos más carga genética de ésta que de aquella.

Media población española conformada por la izquierda es fundamentalmente además de anti-judía, anti israelí y anti-norteamericana. La inmensa mayoría de ellos no saben ni siquiera por qué; simplemente el ser de izquierdas, parece que así lo obliga... Y en el otro 50% , la derecha, un importante número de ellos, son anti-judíos, por ser católicos recalcitrantes. Ambos, como he expuesto tienen mucho de judío aunque lo ignoren o les pese.









05 marzo 2011

Trocadero o del "fierté sans vergogne..."

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En el muy exquisito XVIe arrondissement de Paris, a la vera del río Sena y a los pies de la majestuosa Torre Eiffel se encuentra la plaza y jardines de Trocadero. Una plaza no solo bella sino extensa, pues ocupa una superficie similar a 10 campos de fútbol y que fue creada para la Exposición Universal de 1937. Es notoria su fuente conformada por varios estanques en cascada que alimentan una gran piscina donde danzan los chorros de agua lanzados desde sus bordes adornados con bellísimas esculturas de la década de 1930, entre las cuales destacan El hombre de Traverse y La mujer de Bacqué. En pocas palabras una auténtica y exquisita expresión del refinado gusto francés para deleite universal y al mismo tiempo, claro está, una explícita y poco divulgada ofensa a España pues el nombre de la plaza rememora la Batalla de Trocadero, que tuvo lugar en la isla homónima situada en la Bahía de Cádiz (España).

La historia fue así: Después de la bochornosa pérdida por parte de Francia de la guerra de la Independencia contra España (1808-1814), se promovió el movimiento liberal en la España de comienzos del siglo XIX. La Constitución de Cádiz de 1812, más conocida como “La Pepa”, marcó un impulso reformador y anti absolutista único en su género tanto fuera como dentro del país. Sin embargo, el rey de España Fernando VII (1784-1833) que durante la guerra de Independencia estaba curiosamente exiliado en el campo enemigo, es decir, en Francia a su regreso a España anuló inmediatamente dicha Constitución, pues la liberalidad de ésta atentaba directamente contra los derechos absolutistas del monarca español.

Paralelamente los españoles de los virreinatos de América aprovecharon ese momento de debilidad interna que había en España para sublevarse contra la Corona. En 1819 el rey ordena enviar varios batallones para contener, desesperadamente, la rebelión americana. En Andalucía se prepara un batallón al mando del coronel Rafael del Riego que debe embarcar en Cádiz. Sin embargo, el coronel del Riego en lugar de ir a luchar a América, se sublevó contra Fernando VII. Las tropas no se embarcarían a América durante los próximos tres años, fracasando de esa manera los auxilios a los regimientos realistas, que lucharon solos, olvidados y alejados contra unos rebeldes americanos cada vez más apoyados por otros estados europeos, en concreto Inglaterra. Aun así, ni las virtudes militares de Bolívar y San Martín, ni las intrigas de masones y jesuitas, ni el apoyo financiero y logístico de Inglaterra fueron tan eficientes para la independencia de las Provincias de Ultramar (hoy América Latina) como lo fue el vacío defensivo ocasionado por Rafael del Riego. Este hecho en Latinoamérica ni es muy conocido ni reconocido y por el complejo anti-español allí reinante, tampoco creo que se quiera conocer y reconocer.

Ese período liberal promovido por del Riego duró sólo tres años, (1820-1823), pues las monarquías absolutas de entonces, no toleraron un régimen tan liberal en España que ponía en peligro su propia estabilidad, ante lo cual, Francia, y aquí viene lo de Trocadero, en el Congreso de Verona (1822) junto con la cuádruple alianza y la Santa Alianza, (Rusia, Austria y Prusia) lideró la reinstauración del absolutismo en España, atendiendo así el reclamo que había hecho el mismísimo Fernando VII, mediante una invasión a España con un ejército numeroso, hecho que ocurrió el 7 de abril de 1823 por parte de los Cien Mil Hijos de San Luis, que llegaron con escasa resistencia hasta Cádiz en donde se había refugiado el gobierno liberal y estaba retenido el rey.

Sin misericordia alguna la bella Cádiz fue bombardeada, pero sólo los fuertes que protegen la entrada a la bahía fueron abatidos, sobre todo el fuerte de San Luis del Trocadero. Como resultado, el gobierno liberal no tuvo más remedio que rendirse siendo derogado en el acto y Fernando VII recuperó todo su poder, llevando de esa manera a España a las más oscuras páginas de su Historia y todo gracias a Napoleón II hijo del primero, aquel envilecido emperador producto de la gloriosa revolución francesa que aplicó “pro domo sua” aquellos principios universales de “Liberté, Égalité, Fraternité”

Si amigo lector, fue en homenaje a esa batalla, en la que Francia, para vergüenza universal, ayudó a eliminar el liberalismo en España para reinstaurarse el absolutismo, que nuestros vecinos del norte no tuvieron mejor ocurrencia que bautizar como Trocadero a la famosa Plaza parisina porque, como me respondió orgullosamente un parisino cuando le pregunté por qué la plaza tenía ese nombre, en esa batalla “España perdió la guerra contra Francia...”

Sin comentarios...


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NOTA: Imagen superior izda: Plaza del Trocadero en Paris. Imagen inferior Dcha: Fernando VII pintado por Goya

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03 marzo 2011

United States Independence: A debt to Spain

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While the role of France has been acknowledge, the subsequent history of the United States has found "inconvenient" to remember that, without the Spanish Navy, Money, Soldiers and Logistics, the United States would still be a colony of Britain. In fact, the American Revolution becomes less of a miracle when we consider that the Spanish Empire fought on America's side since the beginning. Britain could not have defeated Spain, with its power, wealth, next-door armies and strategic positioning in the Western Hemisphere.

The Count of Gálvez carried out a masterful military campaign and defeated the British colonial forces at Manchac, Baton Rouge, and Natchez in 1779. The Battle of Baton Rouge on September 21, 1779 freed the lower Mississippi Valley of British forces and relieved the threat to the capital of Louisiana, New Orleans. In 1780, he recaptured Mobile from the British at the Battle of Fort Charlotte.

Gálvez's most important military victory over the British forces occurred May 9, 1781, when he attacked and took by land and by sea Pensacola, the British capital of West Florida from General John Campbell of Strachur. The loss of Mobile and Pensacola left the British with no bases in the Gulf of Mexico, except for Jamaica. In 1782, he captured the British naval base at New Providence in the Bahamas. American historians agree that this victory at Pensacola was the decisive factor that ultimately won the War for Independence, which ended only 6 months later with the Battle of Yorktown.

In recognition of his work and help to the American cause, George Washington took the Count of Gálvez to his right in the parade of July 4th and the American Congress cited Gálvez for his aid during the Revolution.


Independencia de los Estados Unidos: Una deuda con España
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Mientras el rol de Francia ha sido reconocido, la historia posterior de los Estados Unidos ha encontrado como "inconveniente" el recordar que, sin los soldados de la Armada Española, el dinero, y Logística, de España, los Estados unidos todavía serían una colonia de Gran Bretaña. De hecho, la Revolución Americana no llega a ser un milagro solo si se tiene en cuenta que el imperio español luchó en el lado de Estados Unidos desde el principio. Con su poder, riqueza, los ejércitos cercanos y el posicionamiento estratégico en el Hemisferio Occidental, Gran Bretaña no podría haber derrotado a España.

El conde de Gálvez llevó a cabo una campaña militar magistral y venció a las fuerzas coloniales británicas en Manchac, Baton Rouge y Natchez en 1779. La Batalla de Baton Rouge el 21 de septiembre 1779 liberó los bajos del valle del Misisipí de las fuerzas británicas y se disminuye la amenaza a la capital de Luisiana, Nueva Orleans. En 1780 se recuperó Mobile del poder británico en la Batalla de Fort Charlotte.

La más importante victoria militar de Gálvez contra las fuerzas británicas se produjo 09de mayo 1781, cuando atacó y tomó por tierra y por mar a Pensacola, capital británica de West Florida, al general John Campbell de Strachur. La pérdida de Mobile y Pensacola dejó a los británicos sin bases en el Golfo de México, con excepción de Jamaica. En 1782, capturó la base naval británica de New Providence en las Bahamas. Historiadores estadounidenses coinciden en que esta victoria de Pensacola fue el factor decisivo para finalmente ganar la Guerra de Independencia, que terminó 6 meses más tarde con la batalla de Yorktown.

En reconocimiento a su labor y ayuda a la causa de América, George Washington colocó al conde de Gálvez a su derecha en el desfile del 4 de julio y el Congreso estadounidense citó a Gálvez por su ayuda durante la Revolución.
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01 marzo 2011

Blas de Lezo y Antonio Gutiérrez o del olvido histórico...

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He oído decir que el queso de cabrales fue anterior al de roquefort, que el cava fue creada en España antes que el champán, que la radio no la inventó el italiano Marconi sino un militar español, que la escuela de Salamanca estableció los principios de la Economía Liberal mucho antes que Adam Smith y David Ricardo... Si todo esto es cierto me pregunto: ¿Por qué los franceses gozan mundialmente el reconocimiento de ser los creadores del queso Roquefort y de la Champaña? ¿por qué Marconi es considerado el inventor de la Radio? y ¿Cómo es posible que nosotros mismos no supimos implementar un sistema económico-liberal? En definitiva, ¿Qué hemos dejado de hacer?

“Si quien hace las cosas no lo dice, entonces otro lo hizo o simplemente nunca se hizo” Esta frase parece que encaja con la conducta de silencio, minusvaloración e incluso ¿desprecio? que se manifiesta en España y en muchos españoles hacia los logros de destacados individuos. Estoy seguro, como ejemplo, que de no haber sido por la labor de difusión y propaganda de Iglesia Católica, Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, habrían quedado hoy en el olvido; como prácticamente están hoy en el olvido dos de los más grandes españoles: Blas de Lezo y Antonio Gutiérrez.

No ocurre así en el resto de los países. Ahí tenemos, a guisa de ejemplo, el caso de Inglaterra. Es de conocimiento universal, incluso en España, que la Armada invencible fue abatida por Inglaterra y, de igual manera, es de conocimiento público que la batalla de Trafalgar (Cádiz) contra la flota franco-española la ganaron los ingleses bajo el mando del Almirante Horacio Nelson. Lo más notorio no ha sido el que los ingleses ganasen en ambas oportunidades, sino que todavía hoy en día, cada ciudadano británico lo sabe y además, ¡también lo sabemos nosotros!

Con temor y temblor tuve el atrevimiento, días atrás de preguntar a varios chavales de nuestros Institutos me dijesen quienes eran Blas de Lezo y Antonio Gutiérrez. Algunos tuvieron la dignidad de contestarme que no sabían nada de aquellos señores. Otros, más atrevidos contestaron tantas estupideces que el pudor me impide extenderme en ello. Curiosamente, eso si, habían oído hablar “lo de la Armada Invencible y la Batalla de Trafalgar” Este es el resultado para un país que se vende y de otro, nuestra España, que no se vende. Como la ocasión la pintan calva, y desconociendo querido lector, el conocimiento que puedas tener de la historia de España aprovecho y resumo diciendo que:

A Blas de Lezo Olavarrieta, Comandante General de Cartagena de Indias, le tocó defender esa plaza (1741) del mayor ataque realizado, en toda su historia, por la flota inglesa y bajo el mando del almirante inglés Edward Vernon. En ese entonces la flota inglesa, fue la agrupación de buques de guerra más grande que había surcado los mares (2.000 cañones dispuestos en 186 barcos, entre navíos de guerra, fragatas, brulotes y buques de transporte, y 23.600 combatientes entre marinos, soldados y esclavos de Jamaica, más 4.000 reclutas de Virginia (Estados Unidos) bajo las órdenes de Lawrence Washington, medio hermano del futuro Presidente George Washington). En la historia mundial esa flota solo ha sido superada por aquella que atacó a Normandía, el famoso dia "D" durante la Segunda Guerra Mundial. A pesar de ello, Blas de Lezo, con sólo seis navíos, 2.830 hombres y con mucha imaginación asi como experiencia (Había estado ya en 22 batallas), logró que el sitio de Cartagena de Indias fuese una de las más grandes victorias para España. El Rey de Inglaterra, Jorge II, profundamente humillado, prohibió hablar de ella o que se escribieran crónicas alusivas; como si nunca hubiese ocurrido, pero con ella, Blas de Lezo aseguró el dominio español en los mares durante más de medio siglo hasta que lo perdió en Trafalgar.

Por otra parte, a Antonio Gutiérrez de Otero y Santayana le cabe el honor de haber repelido en 1797 el ataque de la Marina Británica a la isla de Tenerife bajo el mando del contralmirante Nelson, el mismo que después ganó en Trafalgar. En esa oportunidad la flota inglesa estaba formada por siete navíos y fragatas y un total de 900 hombres como tropas de desembarco, mientras que en las Canarias carecían de unidades militares, y la defensa corría a cargo de milicias formadas por los propios vecinos, que bajo el mando de Gutiérrez repelieron el asalto en el cual la escuadra británica fue vencida dejando un saldo de 226 muertos y 123 heridos, entre los que se encontraba el propio Nelson, que perdió un brazo por bala de cañón y para intentar salvar un poco su prestigio afirmó haberse enfrentado a unas fuerzas de unos 8.000 hombres.

En la memoria de todos los turistas que han visitado Londres vive la imagen de la Plaza de Trafalgar con la estatua del Almirante Nelson en el ápice de una larga columna. En toda España solo hay un pequeño busto de Antonio Gutiérrez en Tenerife, ese gran español que venció a Nelson y le dejó manco. Y de Blas de Lezo no existe ninguna. La única que existe la podemos contemplar en la otrora Cartagena de Indias, (Colombia). Ellos, los ingleses, no solo conocen su historia sino que además hacen la suficiente propaganda mediante, plazas, monumentos, calles, festividades... y si hace falta, eliminan, absurdamente, los capítulos pocos favorables. No sé por qué me da por pensar que en nuestro país parece que se quiere eliminar toda la Historia, es decir, a España.

Es una mera impresión...
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NOTA: En la Imágen Blas de Lezo y un cuadro sobre el sitio de Tenerife
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"Bloody Henry" vs. "Bloody Mary" o de cómo se manipula la Historia...

Aunque parezca extraño la figura del Rey Enrique VIII no es recordada con la misma malignidad que la de nuestra María I Tudor en el entorno Británico. De ese rey, además de haber encontrado los argumentos suficientes para decapitar a 2 de sus esposas (Ana Bolena y Catalina de Howrad) y poder enviar a la muerte a Tomás Moro y al Cardenal Fisher, debemos recordar que su política de persecución a los católicos en Irlanda, por ejemplo, fue tan exitosa que solo dos monjes dominicos se salvaron de ser ejecutados de los más de 1000 que en ese momento existían. Además, cualquier persona que tomara algún oficio en la Iglesia Anglicana o en el Estado (esto continúa vigente) era forzado a tomar el “Juramento de Supremacía” con la previa advertencia de que violar ese juramento significaba la horca o el desmembramiento corporal.

Puestos en números, las sentencias de los juicios por herejía durante el reinado de Maria I llevaron a la muerte a 273 protestantes una cantidad bastante menor a los miles de católicos asesinados bajo el reinado de Enrique VIII y con la salvedad de que María comenzó a ver, con mucho dolor de su parte, que estos actos crematorios que buscaban arrancar de raíz la herejía protestante no estaban dando el resultado deseado. En vez de traer gente de vuelta al redil de la Iglesia Católica las ejecuciones estaban creando además de humo, resentimiento y rebelión. No siempre “La Iglesia que ilumina es la que arde” como arengaba el anarquista español Buenaventura Durruti

La única alegría de María se centraría en su matrimonio con nuestro Felipe II y la esperanza de alumbrar un heredero católico para Inglaterra. Eso no ocurrió y dado que la historia, y principalmente todo lo tocante a España suele ser escrito con las típicas connotaciones de la “leyenda negra”, Enrique VIII es hoy recordado como el “Reformador de Inglaterra” pero nunca como un rey sangriento, “honor” que sólo le tocó, históricamente, a María Tudor o "Bloody Mary".

Curiosamente esta pugnacidad católico-protestante sigue vigente en las brumosas Islas Británicas. ¡Qué fracaso! Ni Maria vio el establecimiento del catolicismo en Inglaterra ni Enrique VIII tuvo el heredero varón que tanto buscó. Para colmo quien le sucede en el trono es la hija de Catalina de Aragón de cuyo matrimonio nació todo este desaguisado histórico. Como dice la primera ley de Murphy: “Si algo puede salir mal, saldrá mal”


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25 febrero 2011

María Tudor, Reina de Inglaterra y nieta de los Reyes Católicos

María Tudor, Reina de Inglaterra, era nieta de los Reyes Católicos Fernando e Isabel. Muy al contrario de lo que pudiera pensarse, su vida estuvo marcada, desde un principio, por la fatalidad, la desmoralización, el rencor y la humillación. Una sombra funesta oscureció la vida conyugal de sus padres, Enrique VIII y Catalina de Aragón. A pesar de que el rey deseaba un heredero varón (con el objetivo de consolidar su trono y la dinastía Tudor), no logró obtenerlo. En seis ocasiones durante los 18 años que duró el matrimonio, solo sobrevivió ella, María, la futura Reina de Inglaterra y de España. Once años después del nacimiento de María y al no poder garantizar su descendencia por la vía de un hijo varón, Enrique VIII pidió a Roma la anulación de su matrimonio con Catalina, la hija de los Reyes Católicos. El Papa Clemente VII se negó, y Enrique VIII rompiendo con la Iglesia Católica optó por contraer matrimonio con Ana Bolena. De esa unión nació la futura Isabel I de Inglaterra.


La separación de sus padres le ocasionó a María Tudor un gran pesar el cual nunca pudo superar en su vida y frente al dilema de seguir el anglicanismo de su padre o el catolicismo de su madre, se decidió por esta última. En 1533 tuvo que renunciar al título de princesa y un año después una nueva ley del Parlamento inglés la despojaba de la sucesión en favor de la princesa Isabel. María, por su parte, continuó apoyando a su madre que nunca renunció al título real y fue confinada sucesivamente en Ampthill, en Buckden y en el castillo de Kimbolton, donde murió el 7 de enero de 1536, a la edad de 50 años.


Ante la posición religiosa adoptada por Inglaterra, los acontecimientos no se hicieron esperar: la Torre de Londres se llenó de prisioneros que desobedecían el régimen impuesto defendiendo el catolicismo y proclamando como Reina a Catalina. La ejecución de Ana Bolena en 1536 mitigó el ambiente enrarecido generado por el divorcio de Catalina y la separación de Roma, pero la nueva esposa de Enrique VIII, Juana Seymour, logró que María capitulara y jurara las nuevas leyes religiosas, con la consecuente marginación de la joven Isabel. Fruto del matrimonio entre Enrique VIII y Juana Seymour nació Eduardo, que fue designado el heredero de la corte. Pero Eduardo VI murió en 1553 y María ocupó el trono manteniendo su catolicismo; un gesto que generó nuevas esperanzas entre los católicos ingleses.


María se enamoró de su primo segundo Felipe II (hijo de Carlos I de España y V de Alemania) y tras muchas dificultades finalmente el Parlamento aprobó la boda en abril de 1554. El matrimonio transcurrió en un clima sosegado entre abril de 1554 y 1555, pero entonces María emprendió una feroz represión contra todos aquellos contrarios a la reinstauración del catolicismo, condenando a la hoguera a 273 personas calificadas como herejes, dando pie con ello a que pasara a la historia con apodo de Bloody Mary, «la sangrienta María». ¿Por qué María Tudor actuó de esa manera? La respuesta es tema que explicaré en otra de mis notas.




Nota: Una abundante información sobre la vida de María Tudor se puede obtener visitando este web site:

http://home.earthlink.net/~elisale/index.html

10 abril 2009

CAELISTI SUMUS OMNES SEMINE ORIUNDI

Cuenta Platón en el libro VII de la República el famoso mito de la Caverna según el cual, Sócrates le comentaba a Glaucón:

“Imagina una especie de cavernosa vivienda subterránea provista de una larga entrada, abierta a la luz, que se extiende a lo ancho de toda la caverna, y unos hombres que están en ella desde niños, atados por las piernas y el cuello, de modo que tengan que estarse quietos y mirar únicamente hacia adelante, pues las ligaduras les impiden volver la cabeza; detrás de ellos, la luz de un fuego que arde algo lejos y en plano superior, y entre el fuego y los encadenados, un camino situado en alto, a lo largo del cual suponte que ha sido construido un tabiquillo parecido a las mamparas que se alzan entre los titiriteros y el público, por encima de las cuales exhiben aquellos sus maravillas. Ya lo veo dijo Glaucón. Pues bien, -continúa Sócrates- mira ahora, a lo largo de esa paredilla, unos hombres que transportan toda clase de objetos, cuya altura sobrepasa la de la pared, y estatuas de hombres o animales hechas de piedra y de madera y de toda clase de materias; entre estos portadores habrá, como es natural, unos que vayan hablando y otros que estén callados. ¡Qué extraña escena describes -dijo Glaucón- y qué extraños prisioneros! Iguales que nosotros -dijo Sócrates-, porque en primer lugar, ¿crees que los que están así han visto otra cosa de sí mismos o de sus compañeros sino las sombras proyectadas por el fuego sobre la parte de la caverna que está frente a ellos?”

Recientemente la prensa local y mundial no ha escatimado espacio ni morbo para informar, con detalles realmente repugnantes la historia del secuestro ocurrido en la ciudad austríaca de Amstetten en donde Josef Fritzl, encerró durante 24 años a su hija Elisabeth; la violó sistemáticamente y tuvo con ella siete hijos-nietos que presentan problemas de piel y ojos, después de toda una vida sin ver la luz del sol, y sin saber absolutamente nada del mundo exterior. El mundo de esos niños, no era otro que el zulo fabricado por su padre-abuelo donde vivían ¡qué ironía! gracias a los cuidados y atenciones del criminal de marras. Como aquellos otros niños del relato de la caverna, esas criaturas, sufrían las mismas limitaciones de conocimiento de la realidad mirando únicamente lo que había en el zulo. Veían “su realidad” sin saber que aquello eran como sombras de otra realidad para ellos vedada. Me da por imaginar que su madre-hermana alguna vez les habló de esa otra realidad, aquella donde se pagan impuestos y se soportan a políticos; aquella que ella vivió durante su infancia, y a lo mejor les esperanzaría diciéndoles que en algún momento ellos también vivirían y gozarían, allí afuera, esa otra realidad, mucho mejor que la actual. El padre-abuelo ¿podremos llamarle “padruelo”? el gran creador de toda aquella ignominia les protegía, les daba cariño, alimento, bienestar. Para esos niños era ni más ni menos que un dios. Un ser, como buen dios, que de pronto aparecía y desaparecía; que del más allá venia generosamente al más acá. ¿Podía haber en el mundo alguien mejor y más bueno que él para esas mentes infantiles? ¡qué difícil resultaría explicar, allí dentro del zulo, a esas criaturas que ese señor, el padruelo, su “creador”, su “dios” era un peligroso y pertinaz criminal digno de todo desprecio y castigo! Afortunadamente hoy sabemos que la justicia austríaca acertadamente ha condenado a cadena perpetua al ingeniero Fritzl.
Esta vivencia que podríamos catalogar de esquizofrénica nacida de la dualidad entre una realidad actual versus otra mucho mejor (o peor) para después de la muerte es uno de los motores vitales de millones de personas en este “valle de lágrimas” que creen, profesan y buscan consuelo, sobre todo esto último en religiones o creencias que prometen una existencia más plena, más auténtica, de felicidad eterna (o castigo) post mortem según sea el caso. ¿Y cuales son esas Religiones? Pues son fundamentalmente las monoteístas en cualquiera de sus tres principales ramas: judaísmo, islamismo y cristianismo. Las tres arrastran una herencia derivada de un personaje prácticamente inadvertido por los historiadores siendo uno de los pilares del devenir de la raza humana. Hablo de el gran patriarca, Abraham, cuya calenturienta mente teofánica logró, según se desprende de las “Sagradas Escrituras” fundar, divulgar, practicar y principalmente hacer practicar el monoteísmo vigente en nuestros días. Es cierto que también debemos hablar de otro “cofundador del monoteísmo” contemporáneo (siglo XV AC) de Abraham; ese fue el Faraón Akhenaton; creador del “atonismo”, religión hoy en día sin prosélitos. Ambos monoteísmos, el del caldeo y el del egipcio, vendían y venden a sus seguidores otra vida mejor a esta que tenemos en este zulo terráqueo. La pregunta que resulta lógica es ¿por qué ambos “monoteisteros” se empeñaron en imponer o defender la idea de la existencia de un solo Dios y que relación guarda ello con la existencia de un más allá?

El “modus operandi” es siempre el mismo: Un elegido que normalmente se auto elige, dice haber hablado con dios o con la divinidad. Ese dios o divinidad le instruye sobre lo que se debe y no se debe hacer, porque como creador o fuente de la vida tiene suficiente autoridad para decirnos qué nos conviene y qué no. A partir de allí nace una teleológica cosmovisión de nuestra existencia; es decir, nace una religión. Aquellas palabras que dios o la divinidad dijo al elegido suelen escribirse y son consideradas como “palabra de dios”; por su parte, el elegido mediante la prédica de esa “palabra divina” capta los primeros seguidores del naciente credo que a partir de ese momento veneran, leen, creen y estudian esa “mensaje divino” que en síntesis no es otra cosa que una norma de conducta según la cual, si es cumplido te salvas y logras una vida eterna pero en caso contrario te condenas. El elegido adquiere un rango jerárquico envidiable como: Patriarca, mesías, profeta, iluminado... y de entre sus primeros conversos se forma “la clase dominante” o clero, es decir, los intermediarios y jueces del cumplimiento de las normas morales “dictadas” por la divinidad y que suelen mantener entre otros privilegios el de ser los únicos autorizados a “interpretar” la palabra de dios. El más reciente caso de este tipo de escenario lo tenemos en los Mormones. Su fundador, Joseph Smith habló de la aparición “física” de Dios Padre y su hijo Jesucristo y de un ángel que le había mostrado unas planchas de oro en donde se describe la visita que hizo Jesús a los indígenas de América, de Norte América por supuesto. En 1830, Smith organizó la Iglesia de Cristo y publicó El Libro del Mormón, según él, una traducción (hecha por él, “el elegido”) del texto de las planchas de oro y como no podía ser de otra manera, Smith es considerado por sus seguidores como profeta, vidente y revelador, y lo sitúan al mismo nivel de Moisés, Isaías y otros profetas bíblicos.

Así pues, y volviendo a los fundadores del Monoteísmo, Amenhotep IV, o Amenofis IV habiendo recibido la iluminación de Dios decidió cambiar de nombre y se hizo llamar Akhenatón, es decir, “el que es grato a Atón”, constituyéndose de esta manera en profeta de unas nuevas creencias que dio en llamarse el atonismo, según las cuales la vida en nuestro mundo es un don del dios supremo, dios que se distingue esencialmente por su bondad y que el faraón lo identificaba con la Luz del Sol (el Disco Solar o Atón), en cuya energía se encuentra la clave de la vida. Esto trajo como consecuencia que el tradicional culto a Amón y a Osiris declinasen durante su reinado en Egipto. En el atonismo la muerte del faraón era un símil de la muerte de Osiris que fue asesinado por su hermano Seth; resucitado por la magia de su esposa Isis y vengado por su hijo Horus, por eso el destino en el Más Allá era inicialmente reservado únicamente a él, al faraón, como ser divino que era. Esta situación de monopolio faraónico del más allá no podía sostenerse por mucho tiempo por eso, dependiendo de la lealtad demostrada por sus allegados y servidores, ese pasaporte a la eternidad pasó a ser privilegio de otras personas, que dada su jerarquía, (funcionarios y políticos, ya me entendéis... la cosa no es nueva!) contaban con los recursos suficientes para afrontar los elevados costos no solo de construir la morada funeraria sino también el sofisticado proceso o rito de la momificación. Por su parte el pueblo llano tenia, una vez más, una suerte muy desdichada y su entrada a la inmortalidad dependía de “la benevolencia” del señor a quien servían pues con suerte podrían entrar a formar parte del “ajuar de viaje” al más allá que era colocado en el monumento funerario y que incluía, no solo una grande e importante parafernalia de cacharros de índole religiosa y utilitaria, sino ademas la necesaria y grata compañía de sus servidores, que eran sacrificados al momento de llevarse a cabo las pompas fúnebres del poderoso amo o señor. Dada estas circunstancias, mucho tenía que afanarse el pueblo llano en tener un “buen dueño” que les brindase ¡Oh gloria! la oportunidad de ser matados “in situ” y seguir ya como inmortales sirviendo a su amo en la otra vida, claro está, si el servidor era creyente del atonismo pero:

Al parecer y como era de esperarse, ni el atonismo ni la forma de ir al más allá convencía a todos. El pueblo temía el cambio de religión y en su mayoría seguía adorando a los viejos dioses y el clero de la antigua religión egipcia plagada de dioses y diosas no se resistió a perder su posición de poder e influencia que era precisamente uno de los objetivos de Akhenatón: Concentrar todo el poder en sus manos con la “ayuda divina” siendo para ello necesario eliminar el poder que ostentaba la clase sacerdotal de su tiempo. De hecho en los restos encontrados en la abandonada ciudad de Amarna, se ve con toda claridad la intención de Akhenaton de ubicarse como único pontífice entre el dios Atón y el simple adorador, prescindiendo de intermediarios, sacerdotes o clero. Por ende el refuerzo de la autoridad real, no solo en el plano espiritual sino eminentemente político es un objetivo palpable en los distintos restos encontrados en las tumbas o los altares de los templos. Parece que Akhenatón no murió de manera natural y su esposa Nefertiti desapareció también en breve tiempo. Su muerte supuso la irremediable desaparición del culto atoniano y del orden religioso-político que intentó implantar. En definitiva, ese escenario de un dios, Atón, que habla con el elegido Akhenatón y le informa lo que tiene que hacer el pueblo de creyentes y seguidores para alcanzar un confortable “más allá” tuvo un éxito efímero, esa vez, por haberse topado con la iglesia de su tiempo y la resistencia de su mismo pueblo.

En el judaísmo hubo un escenario doble, primero fue el logro de una “prometida tierra” para después dar el salto a un “prometido cielo”, o poco clara existencia post mortem. La primera palabra judía referida al más allá fue el She'ol, que en la cultura hebrea, no se refiere a una sepultura o tumba individual (Jue 16:31) (Gé 35:20) (Job 21:32) sino a una especie de morada común de todos los muertos. Posteriormente los traductores de la biblia bajo la influencia greco-romana le dieron al Sheol connotaciones de infierno siendo, diría yo, comparativamente más parecido al “purgatorio” de la teología Católica pero a diferencia de éste, allí irían a parar tanto los justos como los injustos. ¿Qué es lo que nos importa de todo esto? Pues el surgimiento de una idea (o sentimiento) de un algo más allá de la muerte. Al igual que el dios Atón habló con Akhenatón, Jehová (Dios) habló con Abraham y le dijo: “Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. (Génesis 12 1-3)” Y así, por mandato divino sale de Harán de Caldea hacia la tierra de los Cananeos prometiéndole esa tierra para él y sus descendientes, que serían tan numerosos "como el polvo de la tierra" (Génesis 13-16). Su esposa Sara nunca había concebido hijo, pero Abraham tuvo un hijo de Agar, que era una esclava de Sara y que se llamó Ismael. Poco después le volvió a visitar Dios en el encinar de Mamré y le prometió un hijo de su esposa Sara. Ella se rió al oírlo, puesto que tenía ya noventa años, pero aun así, Dios cumplió su promesa y Abraham fue padre de Isaac. La pobre Agar fue expulsada de la casa (y mucho me huele que Sara tuvo que ver en ello) y se marchó con su hijo Ismael al desierto, en donde se instalaron y fundaron un pueblo grande: los ismaelitas, hoy en día los musulmanes. A título de sano cotilleo bíblico diré que aparte de estos dos hijos, tuvo otros seis de ¡su concubina! Llamada Cétura que fueron: Zimrán, Yocshán, Mdan, Midyán, Yishbac y Shúaj (Génesis 25:2). ¡En definitiva Don Abraham según los cánones vigentes era un incorregible Patriarca!

De todos ellos Isaac considerado como el verdadero y único heredero (Génesis. 17: 19; 21: 10-12), fue el padre de Esaú y de Jacob (Israel) quien a su vez, tuvo doce hijos que formaron las Doce Tribus de Israel, descendiendo de una de ellas, de la de Judá, el Rey David, rama de donde proviene Jesús: Dios-Hombre para los cristianos; profeta para los musulmanes y “macarrilla” para los judíos por hacerse pasar como el mesías prometido. Toda esta breve narración explica la “intervención divina” para elegir el vientre del cual proviene el “pueblo elegido” de donde saldrá el mesías salvador. ¿Salvador de qué? Pues de este tránsito espantoso y pecador por la tierra y lograr el anhelado “cielo” y tener mucho cuidado de no quedarnos estancados en el Sheol. De hecho en el mismo credo que reza la Iglesia católica se dice “y bajó a los infiernos” es decir, al sheol, o hades (Flp 2: 10) (Hch 2: 24) (Ap 1: 18) y (Ef 4: 9) a la morada de los muertos porque los justos que allí se encontraban privados de la visión de Dios (Sal 6, 6; 88, 11-13) estaban a la espera del Redentor, que les sacaría de allí para llevarles al cielo (Sal 89: 49) (1 S 28: 19) (Ez 32: 17-32)

La actitud del judaísmo con respecto a la muerte y la inmortalidad ha cambiado considerablemente a través de los siglos. De hecho, en los tiempos bíblicos, hay poca evidencia de que existiese una preocupación por una vida después de la muerte. Como ya dijimos, se hablaba de Sheol, como de algo no definido quizás presentido y manifestación indudable del rechazo a regresar a la nada. Era pues un lugar o estado vital indeterminado hasta que hicieron su aparición en Israel los Fariseos que eran los descendientes de los judíos que regresaron del cautiverio de Babilonia, grupo del cual salieron los doctores de la ley (La Torá) y probablemente debido a la influencia griega o persa, introdujeron una creencia más concreta en “la vida en el mundo que viene”, que sería disfrutada por los justos después de la muerte, gracias a la inmortalidad del alma, o al final de los tiempos, mediante la resurrección del cuerpo. Así pues, luego, llegaría el Mesías y los cuerpos de los justos se levantarían, mientras que los perversos o injustos no participarían de esta recompensa eterna. Otras teorías incluían otro mundo venidero al cual los justos irían después de la muerte. Este mundo no estaba bien definido, pero se decía que era placentero y que en él no habría ni pobreza ni hambre. Era la respuesta a la eterna pregunta, de por qué los perversos prosperaban y los justos no. En la era rabínica, la respuesta más usada era que esta vida no es el final y que todo se resolvería en el mundo venidero, donde se haría justicia. De entre las distintas ramas actuales del Judaísmo (conservadores, jasídicos, ortodoxos, reformados, reformistas, mesiánicos y liberales) La creencia en la inmortalidad del alma, por parte de los judíos liberales varía de manera considerable, predominando aquella según la cual, el alma existe antes del nacimiento del individuo, y nunca muere. De todas maneras no hay un criterio común entre los judíos sobre el cómo y el cuando de la existencia después de la muerte, pues cada rama del judaísmo y yo diría que casi cada rabino tiene su propio criterio al respecto.

Una vez que hemos tratado el tema en el judaísmo, entremos ahora en el Islamismo. Mahoma o Muhammad, igual que sus antecesores, recibió por medio del ángel Gabriel (el mismo que anunció a la Virgen María que sería la madre de Jesús) una serie de revelaciones que son conocidas hoy en día como El Corán, o libro sagrado del islam, que para los musulmanes contiene la palabra de dios (Aláh). En ese libro, Aláh, promete a sus creyentes como recompensa futura, ultraterrena, el goce infinito en el Paraíso. "Aquellos que hagan oración, que sirvan y elogien al Señor, que le adoren, que ayunen, que ordenen la justicia, que prohíban el crimen y guarden los mandatos divinos, serán felices". (Corán 9:113) ¿En qué consistirá esta felicidad? Nos lo narra así: "Estarán en posesión del Paraíso y gozarán eternamente". (Corán 2:72), "... vivirán en los jardines donde corren los arroyos. Cuando coman las frutas que allí crecen se dirán: he aquí las frutas de que nos nutríamos en la tierra; pero de las frutas terrestres sólo tendrán la apariencia. Y encontrarán allí las mujeres purificadas, las jóvenes huríes. Y su estancia en los jardines será eterna". (Corán 2:23), "y la paz será con ellos". (Corán 10:10) La otra cara de la moneda es el infierno: "... Los que han tratado con embustes los signos del cielo y los deprecian, no entrarán en el Paraíso hasta que pase un camello por el agujero de una aguja. El infierno será su lecho, cubierto con mantas de fuego..." (Corán 7:41-42), "y nunca podrán salir de él". (Corán 4:120)

Así las cosas, esa prometida vida de ultratumba, ese cielo o infierno del cristianismo ese sheol positivo o negativo del judaísmo ese paraíso propio de Boabdil en La Alhambra del islamismo esperado por millones de monoteístas, creyentes de dictados divinos y cumplidores de normas y prácticas religiosas que más parecen esclavizar que liberar nos hace pensar que están, en cierta manera, como narraba Platón en el mito de la caverna, “atados por las piernas y el cuello, de modo que tengan que estarse quietos y mirar únicamente hacia adelante, pues las ligaduras les impiden volver la cabeza” es decir les impiden disentir so pena del castigo eterno... Si cumples te salvas si no cumples te condenas. Fervientes creyentes que terminan siendo unos extraños prisioneros que no han visto otra cosa de sí mismos o de sus compañeros sino las sombras proyectadas por el fuego de la palabra de un iluminado que dice haber hablado con Dios sobre la realidad que nos espera más allá de la muerte... Y así me da por imaginarme a un perverso creador de esa caverna y sus moradores y trato de averiguar por qué ese creador en lugar de mostrarles solo “sombras de la realidad” no les benefició desde el inicio con la verdadera realidad, creándoles fuera de la caverna, reflejando sus sombras en lugar de solo ver las de otros... Igual que el monstruoso criminal Josef Fritzl, quien para sus 7 hijos-nietos fue visto como su dios de quien recibían todo; pero un dios que les había negado la verdadera vida fuera del zulo. ¿Por qué no me benefició desde siempre con esa vida fuera del zulo? ¿por qué maltrató a nuestra madre? Se preguntarán hoy esos muchachos, con verdadero odio y resentimiento hacia su dios inicial y criminal padre actual.

Y cómo queda todo cuando leemos que “Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente. Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal." (Gen. 2, 7-9) ¿Por qué? me pregunto puso Dios a Adán y toda su descendencia en ese Paraíso terrenal que todos sabemos muy bien cómo es, en lugar de crearnos y ubicarnos desde un principio en el Paraíso Eterno y gozar así eternamente de su Visión Beatífica sin necesidad de sufrir las penurias de esta vida ni el proceso del envejecimiento y la muerte? Y peor aún; ¿por qué nos tendió la trampa, realmente puñetera, de un arbolito del “bien y el mal”, a guisa de cepo de cacería, con serpiente (o demonio) incluido? ¿No es eso un verdadero escándalo? ¿Acaso todo padre, normal y corriente no trata de evitarle todos los males posibles a sus hijos? ¡Lamento decirlo pero a todas luces eso resulta como mínimo una vil canallada! ¿Y dónde dejamos el envío de “su Hijo” a este mundo para que sea salvajemente crucificado para “nuestra salvación”? ¿No podía el “todopoderoso” evitarlo? Querido lector, si eso no es sadismo en su grado superior entonces ¿qué es?

Voy a concluir. No solo espero que no me lapiden por mis palabras sino que incluso agradecería me sepan perdonar todos aquellos a quienes sin proponérmelo hayan podido ofenderles, herirles o insultarles la lectura de estas letras; pero termino diciendo que estoy convencido que entre los tres: el hipotético creador de la Caverna, el monstruo de Austria y el Dios del monoteísmo, existe una terrible, ofensiva y repugnante semejanza: Ellos podían haber dado esa “existencia superior” desde un primer instante en que nos crearon, en lugar de “jugar a los dados” con nosotros. Por todo lo dicho entenderán por qué, primero anticipado por el poeta Lucrecio (99 – 55 AC) que cito en el título de esta impía carta colectiva y luego corroborado por la ciencia, me siento contento sabiendo que gracias a un proceso evolutivo en el que afortunadamente no medió acción divina alguna no soy más que una mínima cantidad de polvo estelar, que cobró un poco de conciencia, la suficiente para vivir intensamente, como quien sabe que pronto terminará todo lo que “esta” vida puede ofrecernos. No en vano, lo reitero, “Polvo eres y en polvo te convertirás” (Génesis 3:19)



A saber cuando vuelvo a escribir... Agur





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TITULO: Todos somos oriundos de una semilla celeste, Luc. 2, 991

27 diciembre 2008

PEDRO DE DIEGO Y CHILOECHES

DOCUMENTO HISTÓRICO: En el lugar de Chiloeches, Aldea y Jurisdiccion de la Ciudad de Guadalajara á cuatro dias del mes de Diciembre, año del Nacimiento del Señor, de mil é quinientos y sesenta y cinco estando juntos los Señores Andres Lopez Calvete, y Alonso de Garciperez, Alcaldes, y Pedro de Diego Sanchez, y Diego de Lazaro, y Pero Garcia Marques, Regidores del Concejo de este dicho lugar, por antonio Diego Sanchez Centenera, Escribano de S. M. Real, y público, del Concejo é Número de dicho lugar de Chiloeches, dixeron: que por cuanto á ellos en nombre de dicho Concejo les ha sido notificado un mandamiento del Yltmo Licenciado Sr. Escobar, Corregidor en la Ciudad de Guadalajara y su tierra, por S. M. por el cual les manda que luego nombren dos personas o mas que respondan a esta instruccion y Capitulos de S. M. que les fué entregada escrita en molde, y que en su cumplimiento para este objeto nombraban y nombraron á Nicolas Sanchez Muñiz, el Viejo, y á Juan Lopez Sacristan e á Alonso de Martos Sanchez, vecinos de este lugar é personas ancianas, y quien a su parecer tendrian mas noticias de las cosas á que han de responder, á las cuales mandaron comparecer ante si, y se les notificó de dicho mandamiento y nombramiento, y leida por el dicho Escribano la presente instruccion dixeron aceptaban dicho cargo el cual ofrecieron desempeñar bien y fielmente y enterados de dicha instruccion empezaron su cometido en la forma siguiente:
1. Que dicho Pueblo siempre lo han oido nombrar asi, ignorando porque lo pusieron este nombre.
2. Que es pueblo muy antiguo, pero que ignoran cuando se fundó, ni quien lo fundó, ni si fue de los moros.
3. Ques Aldea é jurisdiccion de la noble Ciudad de Guadalajara.
4. Que se nombra esta provincia el Reino de Toledo, y ansi siempre lo oimos decir.
8. Que este lugar es de S. M. y de sus antepasados de gloriosa memoria y no de otro ninguno.
9. Que en este lugar de Chiloeches se hacen ante la justicia de la Ciudad de Guadalajara en los pleitos que se sentencian como su jurisdiccion ques y se apelan algunos ante la Real Audiencia de la Villa de Madrid, hasta donde ay unas nueve leguas, es tierra llana, y ansi mismo van las apelaciones susodichas, a la Real Chancilleria de Valladolid, hasta cuyo punto habrá unas treinta y seis leguas, y hay de llano desde este dicho lugar hasta la Villa de Vceda, siete leguas, y desde Vceda á Navafria diez leguas de sierra y llano, son muy peligrosas en tiempo de invierno para los negociantes porque han perecido gentes en ellas, y desde Navafria a áValladolid hay diez y seis leguas todo llano.
10. Que saliendo de este hacia la parte del Norte está la Ciudad de Guadalajara, bajo cuya jurisdiccion somos, y hay una legua grande por partes, de abajo del lugar vá todo llano, y por partes del monte hay otro camino que va al principio un poco de cuesta, en este llano, y a la vajada hay otro poco de cuesta en este llano a modo de sierra la cuesta.
11. Que cae en el Arzobispado de Toledo, distando de este lugar veinte leguas.
12. Que hacia la parte de Oriente esta la Villa de Orche ques de S. M. y dista de aqui una legua grande, ques tierra llana, y pasa el camino por el monte de Guadalajara y su tierra, y habrá unos tres cuartos de legua de Monte y va el Camino que va a dar a la Granja de los frailes de S. Bartolomé el Real de Lupiana.
13. Que saliendo hacia el mediodia se halla la Villa del Pozo, ques de D Pedro Gomez de Cibdad Real y hay una legua grande, y es tierra llana, y atraviesa el dicho Camino el Monte de Guadalajara y su tierra.
l5. Que saliendo de aqui hacia el puniente el pueblo que se halla es Albolleque y es de S. M. y dista media legua camino llano y nos parece que a la mitad del año es de puniente, se encuentra Alhovera que hay una legua grande, y está entremedias un rio que se dice Henares, todo camino llano.
16. Que yendo hacia el Norte se halla la Cibdad de Guadalajara.
17. Que este pueblo está situado en medio de tres cuestas altas, a modo de sierra y no montuosas, la una parte de abrego, la otra aparte de cierzo, y la otra aparte de solano, que cercan el dicho lugar, por tres partes, y su asiento es llano parte, y otra salida tiene acia abajo de Albolleque y participa este lugar de partes de abajo campo, y de partes de arriba Alcarria, es lugar sano y templado, tiene una fuente que algunos veranos tiene poca agua, y está del pueblo su nacimiento de ocho partes de agua una parte, y tiene otras fuentes que son tres ó cuatro no da mucha agua encima el lugar acia arriba y al Norte y cierzo.
18. Que no es Serrania, que en lo que toca a la leña, se provee de los Olivares y Viñas y de la corta que se hace en el monte de Cibdad y su tierra algunos años, la Cibdad de Guadalajara, y cuando no cortan en el dicho Monte, no hay otra leña sino de las heredades dichas y este Monte tiene anuestro parecer dos leguas en ancho, y por otra parte una y en largo tendrá unas cuatro y en lo que toca a la cria, se crian en los terminos de dicho lugar y sus anexos al bosque y la calzada liebres, perdices conejos y palomas torcaces en el Monte, y van de vuelo.
20. Que hay un rio que se llama Henares una legua chica, y no es rio caudaloso sino mediano.
21. Que en el dicho rio de Henares, a nuestro parecer no da poco provecho, en lo que renta no lo sabemos, en lo que toca a los frutales y regadios y otras cosas que no hay ningun aprovechamiento de laguna.
22. Que hay en dicho rio un molino que se llama Muñariz y es del lugar de Alhovera, el cual compraron á Antonio del Hierro, y está estante en el dicho lugar de Alhovera y es de S. M. el lugar, y hay otro molino mas abajo de este, cuarto de media legua que se llama el molino del Olmo, y es de los frailes de S. Bartolome el Real de Lupiana, y hay otro molino encima del Molino del Muñariz que se llama el Aceña, y es de los dichos frailes de S. Bartolome Real de Lupiana y de quien los tuvieron no lo sabemos y el molino del Olmo tiene una barca y el molino de Muñariz tiene otra barca, y son los Señores de los molinos los dichos frailes de S. Bartolome Real de Lupiana y el Concejo de Alhovera, los cuales molinos están aquella parte del rio y lo que renta no lo sabemos.
23. Que este pueblo es falto de aguas, y las moliendas de los vecinos de este lugar van a dichos molinos, y a los molinos de la Villa de Orche y Lupiana y el molino questá en el termino de la Villa de Aranzuleque que dicen ques del Marques de Mondejar, y habrá a los dichos molinos dos leguas grandes por llano, y algunas cuestas no muy largas.
24. Que no hay en este lugar bosques ni dehesas para criar ganado.
25. Que no hay en este lugar haciendas ni cortijos salvo un hidalgo que hay en el lugar de Albola, anexo de este lugar, ques de D. Francisco de Guzman el cual le hubo de su Abuelo Fran.co de Guzman el dicho Mayorazgo.
26. Que en este lugar se cóge pan ques el mayor esquilmo que tiene, é vino e aceite comun; en lo que toca a los ganados hay muy pocos en este pueblo, y en lo de los diezmos que se arrienda el pan un año con otro en ciento cuarenta caices de pan, trigo o cebada por mitad y en los molinos entre el panizo que le coge de avena en sesenta mil maravedis, y los vinos en cincuenta mil maravedis, y la renta de corderos en quince mil maravedis.
35. Que los edificios ó casas de este lugar son sus cimientos de piedra, las paredes de tierra, y su techumbre de madera de olmo, los tabiques de yeso.
38. Que hay en letras Doctores en Santa Teología, ques el Bachiller Fernando Muñoz y Canonigo en Santijuste y Pastor en la Villa de Alcala de Henares, y es Cristiano viejo.
39. Que tiene al presente este lugar doscientos y cincuenta vecinos y nunca hubo mas.
40. Que en este lugar todos los vecinos son labradores, y no hay ningun hidalgo.
42. Que los vecinos de este lugar es gente comun ni ricos, ni pobres, y hay muchas personas que viven de grangeria del esparto, y otras de sus labranzas de pan, vino, é aceite.
43. Que los Alcaldes, Regidores, é Alguacil se nombran de Sant Martin de cada año, hasta otro Sant Martin y los Alcaldes y Regidores que cumplen su año, los nombran y se nombran dos Alcaldes, y estos van a jurar á la Cibdad de Guadalajara, ante el Corregidor y les dá licencia para que usen del Oficio y no lleven ningun salario del Concejo, y nombra tres Regidores y un Alguacil, los Regidores juran en un dia de fiesta, en acabando de misa mayor en presencia de los Alcaldes y Vecinos que se hallan presentes á ello, el cual juramento le recibe y hace el Escribano que al presente se halla, y les dán á cada uno de Salario seiscientos maravedis que esto es el a todos tres Regidores mil é ochocientos maravedis é ansi mesmo nombran un Alguacil este no lleva salario ninguno. Hay dos Escribanos Reales, y les dan de salario del Concejo á cada uno tres mil ques en todo á entrambos seis mil maravedis.
45. Que este lugar no tiene otro propio sino es el molino de aceite y una bodega del Concejo para recibir el diezmo de la uba, que renta todo, un año con otro, cuarenta miI maravedis.
50. Que hay un beneficio Curado que tiene dos anejos que se llaman Alboleque y la Celada, anexo á la Abadía, y vale este beneficio un año con otro quinientos y cincuenta ducados, y el prestamo un año con otro doce mil maravedis, y este lugar de Albolleque anexo de Chiloeches cuarto de media legua llana, y está este anexo en llano, y está debajo de una cuesta, a modo de una sierra, acia Solano y cierzo, y tienen poca agua entre ambos anexos.
51. A este decimos: que en este pueblo hay cuatro hermitas al rededor de el, y una se llama la Concepcion de N.a Señora, y la otra de N.a S a del Rosario, y la otra Sr San Roque, y la otra San Sebastian.
52. A este Capitulo decimos: que en este pueblo de diez años á esta parte se ha hecho un voto de guardar á Señora Santana, el cual voto se hizo por muy gran enfermedad que habia en este pueblo de tabardillo, de la cual enfermedad morian muchos, y hecho el voto fué N.º Sr servido que cesase la enfermedad y muerte. Hay mas votos en este pueblo que son de guardar, que es la Concepcion de N.a Sra, y Sr San Sebastian y Sr San Blas, y Sta Monica, y San Gregorio Nacianceno, y S. Roque, y la Vigilia de la Ascension de nuestro Redentor, los cuales votos están hechos en este pueblo antiguamente, dicen que fueron hechos estos votos, por pestilencia, y langostas, y otras necesidades que ha habido y se hacen procesiones cada un dia de estos.
54. A este Capitulo decimos: que en este lugar hay un hospital pobre, del cual es patron Pedro Perez de Estremera, que se lo dexaron sus pasados, dicese que tiene trece fanegas de tierra, de las cuales se aprovecha el patron con tanto que ha de sustentar el hospital y dos camas para los pobres.
55. Que hay un hospital que tiene de renta diez v nueve mil maravedis poco mas o menos, la cual renta dejó un Clerigo vecino y natural que fue de este lugar que media en la Santa Yglesia Colegial de Saint Yuste é Pastor de Alcalá por Capellan que se llamaba por su nombre Francisco Sanchez el cual es ya defunto.
56. A este decimos que un cuarto de legua de este pueblo camino de Guadalajara hay un sitio y yermo que se llama al presente, Perdigotejo, y tiene unas siete ú ocho fanegas de sembradura, está yermo, y es pasto comun ay escrituras que el sitio se llamaba antiguamente perdigon: este se dice haber sido lugar, y haber habido Yglesia y hay personas que viven hoy dia en el pueblo que dicen haber visitado en procesion este lugar Cavanillas, al edificio donde dicen estaba la Yglesia, y otros a rezar, y habrá como cuatro años poco mas o menos que un hombre que se dice Miguel de Alberruche arando allí junto, se halló una Cruz de yerro pequeña, la cual sacó el arado, junto a donde aun dicen que solia ser la Yglesia: no estaba comida de la tierra, y se tiene entendido que estubo mucho tiempo la dicha Cruz bajo la tierra.
57. Al Capitulo cincuenta y siete se dice: que este beneficio curado como tenemos dicho tiene un anexo que se dice Venalaque es Concejo por si, que tiene Alcalde y Regidor, y Escribano del Numero, y el pecho Real se les reparte en Cavanillas, tiene como cinco vecinos, y dos viudas, tenemos por cierto que no hubo mas. Hubo en este pueblo Venalaque segun se dice en cantidad de cuarenta vecinos, es lugar fresco, tiene huertas y mucha agua de pie, en este pueblo el adelantado y Doña Juana su muger edificaron un Monasterio de Frailes dominicos habrá como veinte años poco mas ó menos, que estos frailes y Convento se pasaron á Guadalajara, ahora al presente está desbaratado el dicho Monasterio mucha parte de el: la iglesia de dicho Monasterio está en pie, es muy lindo edificio de canto.A los cuales dichos Capitulos tenemos respondido habiendolos leido cada uno de ellos particularmente, y segun nuestro parecer hemos respondido a todo lo que hemos alcanzado á entender y ansi lo firmamos de nuestros nombres Francisco Mynz, Esteban Perez, Martin Esteban.
58. Que oimos decir a nuestros antepasados, questa anexo de Alboleque que era de cien vecinos, y la Celada anexo que era de cuarenta vecinos, están en tierra llana como dicho es no sabemos como se despoblaron. Alboleque tiene al presente cinco vecinos, y la Celada tiene dos Vecinos.Los cuales dichos Capitulos de suso declarados lo firmamos de nuestros nombres Alonso de Martin Sanchez, Nicolas Garcia Muñoz, Juan Lopez.
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TITULO: Documento del año

11 mayo 2008

CREDO QUIA ABSURDUM


Terminé mi pasada misiva con esta turbadora pregunta: Y si el Dios del hombre de fe nos permitiese vivir eternamente en esta tierra y dejara en nuestras manos la posibilidad de suicidarnos ¿qué ocurriría? Si bien no he recibido contestación a la misma, debo declarar que ninguna de mis colectivas ha tenido tanta resonancia en mi público dada la cantidad de respuestas recibidas a mi honrada y humilde epístola. Entiendo que es un tema cuya sana discusión no terminaría nunca, por eso esta vez trataré de concretar un poco, a modo de síntesis, lo que expuse en la anterior. Que nadie se sienta ni ofendido ni herido pues como dije en su oportunidad lo que hago es exponerme con humildad y sencillez. Si por mis escritos se deduce que no tengo ni fe ni esperanza, al menos quisiera tener la suficiente caridad para no ocasionarte ningún daño espiritual salvo aquel que te sea de ayuda para crecer; no me importa que sea generándote una dolorosa y constante duda si ésta al final te resulta creadora.

Hoy en día ningún teólogo serio dedica ni tiempo ni esfuerzo alguno en demostrar la existencia de Dios. Se cuenta y se parte de El como algo dado, que está ahí; lo aparta del terreno de la fe y no necesita recurrir a las 5 vías de Santo Tomás para aceptarlo. Y todos aquellos que en su fuero interno aun mantienen vigentes las pruebas tomistas de la existencia de Dios, tampoco deben incluir a Dios en el campo de la fe. Un Dios demostrado racionalmente con las herramientas de la lógica aristotélica se le acepta, incluso se teme pero no se tiene que creer en El por la fe, pues ante la “evidencia racional” de su existencia, la fe huelga. Es lo irracional lo que demanda la Fe, y muy gorda que hay que tenerla, para creer por ejemplo, que Jesucristo es Dios, o que la Virgen nunca murió y subió en carne mortal a los cielos, o en la transustanciación del pan y el vino en el cuerpo y sangre de Cristo. Tu no crees en la existencia de tu vecino; tu sabes que existe y punto. ¿Y porqué sabes que existe? Pues porque entra, irrita y estimula todos tus sentidos. Al “homo religiosus” también parece que le entra, de alguna manera, Dios por sus sentidos, no El mismo, sino sus manifestaciones y bondades y por qué no, también via sus desgracias que son asumidas, en muchos casos, como “Pruebas de la Divina Providencia” pruebas no solo de dolor y resistencia religiosa sino de su más dura y sensible Presencia.

Santo Tomás trata de demostrar la existencia de Dios sacándoselo de la cabeza, del razonamiento, muy al estilo de Hegel, para quien lo Racional es lo Real y no un asunto de fe. En definitiva un Dios racional y lógico. El famoso científico Mendeleiev, autor de la tabla periódica de los elementos químicos hizo algo similar. El se dio cuenta de que clasificando verticalmente los elementos según sus masas atómicas aparecía una periodicidad concerniente a ciertas propiedades de ellos mientras que las agrupaciones horizontales representan los elementos de una misma “familia”. Siguiendo su propio razonamiento, tuvo que dejar algunos espacios vacíos en la tabla original que correspondían a las masas atómicas 45, 68 y 70; elementos que no habian sido descubiertos en su época. Pero, ¡Bingo! ¡Lo racional se hizo real! Y esos elementos fueron descubiertos posteriormente, conociéndose en la actualidad como: Rodio, Erbio e Iterbio. Sin embargo, a la filosofía escolástica no resultó tan exitoso el experimento pues para el agnóstico o ateo esas pruebas ya dejaron de serlo, bosquejémoslas brevemente:

La Primera vía la del Motor Inmóvil que esbocé en mi anterior colectiva y según la cual todo lo que se mueve es movido por algo o alguien siendo en última instancia ese Alguien, Dios. En la época de Santo Tomás no se conocían las leyes de la gravitación, por eso afirmaba que todo lo que se mueve ha sido movido por otro. Hoy sabemos que eso no es cierto. La física reconoce el movimiento espontáneo en los sistemas materiales. Si ponemos dos objetos con igual masa en un espacio vacío lo suficientemente cercanos para que la gravedad actúe, veremos que uno se moverá en dirección del otro sin necesidad de nada ni de nadie.

La Segunda vía la de las Causas Eficientes establece, dicho de manera sucinta, que todo efecto tiene su causa, menos Dios que es la causa de todo. Pero aún aceptando la existencia de las relaciones causales, este argumento incurre en una contradicción interna insalvable y gratuita por parte de Santo Tomás, cuando afirma que Dios no tiene causa. Si esto es así entonces la premisa primera es falsa, no todo tiene una causa. Científicamente hablando, el principio de la indeterminación de Heisenberg es demoledor a este respecto pues según éste, “es imposible medir simultáneamente, y explicar con precisión absoluta, el valor de la posición y la cantidad de movimiento de una partícula” Es decir, una partícula puede tener el valor de la posición A y luego el valor de la posición C sin necesariamente haber pasado por el valor B. Muy interesante a este respecto es el nuevo aporte del maltrecho científico Stephen Hawkings que dejo a la curiosidad de mis lectores.

La Tercera vía o el Argumento Cosmológico establece que las cosas existen por necesidad de otras cosas ya existentes (seres necesarios) pero… no se puede retroceder indefinidamente en la cadena de necesidades, por lo tanto existe un ser absolutamente necesario, origen de la existencia de todas las cosas. Ese ser es Dios. Sin embargo, a guisa de ejemplo, si uno pudiese dividir un pedazo de oro en los pedazos más pequeños posibles, es decir, en átomos de oro con un núcleo de 79 protones y una ligeramente mayor cantidad de neutrones, atendidos por un enjambre de 79 electrones. Si uno corta al oro más allá del nivel del átomo, cualquier cosa así obtenida ya no es oro, serian dos átomos distintos: uno de Zirconio y otro de Itrio con número atómico 40 y 39 respectivamente en caso de lograrse esta singularidad. El átomo, en nuestro ejemplo, proporciona un punto final natural para ciertos tipos de regresión. De ninguna manera está claro que Dios sea un punto final natural a las regresiones de Aquino. Además, Doctor Angélico concluye gratuitamente, apelando desde el principio, una justificación sociológica: "Todos le dicen Dios". Pues bien, ¿Qué tal si en lugar de Dios decidimos llamarlo "Presidente de Manolia"?, el argumento entero no tendría que modificarse ni una coma y se demostraría de esa manera que el Regidor de esa Serena República cercana a Alcalá de Henares es el Ser Absolutamente Necesario. ¡Joder que regusto! ¡Esto hay que pensárselo muy detenidamente!

La Cuarta vía es la de la Jerarquía de las cosas o de los Grados según la cual, las características de las cosas no son constantes; son desiguales pues tienen más de una que de otra. Esa desigualdad indica que existen grados y que éstos son medidos en relación a un grado máximo o absoluto. El grado máximo de una característica solo lo posee un ser capaz de otorgar esa característica en un grado de menor cuantía y ese ser es Dios. En definitiva, más de lo mismo: Tomás de Aquino comete una falacia non sequitur, ya que por que algo sea un máximo en una escala no se sigue que sea la causa de todas las cosas de esa escala u orden. Por el hecho de que el Everest sea la montaña más alta no se sigue que sea la “causa” de la altura del resto de las montañas. Tranquilos que ya pronto termino con este tostón…

Y por fin la última, la Quinta vía o el argumento Teleológico según la cual las cosas no obran al azar ni por si mismas y por ello alguna otra cosa o Alguien las dirige. Ese alguien es Dios. Ya esto resulta cansino, por lo tanto invito al personal a pasearse por el “Argumento del ajuste preciso” (The fine tunning argument) escrito por Theodore M. Orange así como también por un libro fundamental: “El Azar y la necesidad” escrito por el bioquímico Premio Nóbel Jacques L. Monod.

“Creo porque es absurdo” dijo Tertuliano. Los conceptos no agotan la fe; ya Pascal había apuntado que “el corazón tiene razones que la razón no conoce” porque Dios no es un fruto de la razón sino del corazón, de los sentimientos… y de la necesidad. Y para cada necesidad se pretende que exista un producto que la satisfaga. Poniéndome la gorra de hombre de marketing y sin que esto te llame a escándalo, te digo que Dios puede ser comparado con un producto de consumo de los millones que hay en el mercado, con publicidad incluida. Producto del cual se favorecen económicamente sus sustentadores a cambio de algunas prestaciones para los compradores, adquirientes o fieles.

Si bien para sus compradores y consumidores el producto-Dios posee incontables beneficios o prestaciones, considero de entre ellos que son tres los principales, a saber:

1- Dios es la explicación de todo. Dios todo lo ha creado y existe desde siempre. De esa manera el hombre devoto simplifica su cosmovisión. Quizás no se pueda “probar” su existencia, pero tampoco se puede “probar su no-existencia” Así Unamuno pudo exclamar: “Y es que al Dios vivo, al Dios humano, no se llega por caminos de razón, sino por camino de amor y de sufrimiento. La razón nos aparta más bien de El. No es posible conocerle para luego amarle; hay que empezar por amarle, por anhelarle, por tener hambre de El, antes de conocerle. El conocimiento de Dios procede del amor a Dios porque Dios es indefinible. Querer definir a Dios es pretender limitarlo a nuestra mente; matarlo. En cuanto tratamos de definirlo, nos surge la nada”.

2- Dios es el eternizador. Mi temor y terror a la muerte así como rechazo hormonal a dejar de existir después de ella requiere y demanda de un Ser que pueda garantizar mi existencia más allá del trance final. No puedo por mi mismo lograr la inmortalidad consciente y perenne de mi yo, ni nadie en este mundo puede asegurármelo, a excepción de un Ser más allá de nuestras limitaciones que es capaz de hacerlo. Para ello desde luego hay que cumplir con normas de moral que nos transmiten a nosotros ese exiguo grupo de privilegiados, como Abraham, Moisés, Mahoma etc. que han tenido la inenarrable experiencia de hablar con El y hacernos saber sus condiciones para que tengamos una sana visión beatífica.

3- Dios es el gran Consolador. Vivimos, como reza la plegaria, en un “valle de lágrimas”. Pero no todos lloramos por igual, algunos “elegidos” sufren o padecen cruelmente durante casi toda su existencia y solo esperan, post mortem, la futura en donde todo será paz y felicidad eterna crecida precisamente como contraprestación al sufrimiento estoicamente soportado durante la primera vida. Los crímenes, la miseria, la explotación, las guerras, las pérdidas de los seres queridos, las enfermedades, en fin, todos los males, han de tener una justificación, al menos una explicación y principalmente una esperanza, un consuelo y para ello se cuenta con Dios.

Y tú, con serenidad y sinceridad, ¿por qué compras a Dios?


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TITULO: Creo porque es absurdo

FOTO: Tomada por mi primo "el de Utrera" (ADLR)

19 abril 2008

MEMENTO HOMO QUIA PULVIS ES ET IN PULVEREM REVERTERIS

Queridos todos:

Antes de nuestra concepción ¿qué éramos? Acaso ¿Dos células apartadas en cada uno de nuestros progenitores? O simplemente NADA. Nos cuentan que en Dios ya existíamos pero para aceptar que preexistíamos “ab aeternum” en la mente de Dios, primero tenemos que admitir a ese mismo Dios, su existencia, y con ella su mente omnipresente. Y si fuese cierto, incluso demostrable, que en su Divina Mente de alguna u otra forma ya “éramos” pues, ¿qué más nos da? ya que a resultas en nuestra lucha diaria, “ello” ni nos va ni nos viene… Así de extraño, indiferente e irrelevante nos resulta nuestro inicio en la vida y en el ser. Y ese inicio, carente hasta el momento, de toda teología y teleología es una de las más grandes loterías que puedan existir si tomamos en cuenta la probabilidad matemática de las variables que entran en juego para que ocurra nuestra “creación” y cuyo premio, el de esa lotería, no es otro que el hecho mismo primero de nuestra concepción y luego de nuestro nacimiento. Algo así como un décimo aleatorio comprado en el estanco de la esquina con un número (nuestra concepción) y una serie (nuestro nacimiento). Inicialmente, pues, lotería pura y dura como puede demostrarse, y premio después de nueve meses que en realidad ni perturba ni importa ni tenemos presente en nuestra vida diaria. No conozco a nadie que sin padecer insanía se maree considerando estas divagaciones sobre su inicio y origen, mientras se cepilla los dientes o se rasura temprano en la mañana cumpliendo así con el rito de disponerse a continuar, una vez más, su fatigante, monótono y absurdo quehacer diario de lograr el pan con el sudor de su frente; como en su momento, sin tiempo de cepillarse ni rasurarse, le tocó a Adán, después de haber cometido el pecado original ¡oh maldición! y ser expulsado del Paraíso Terrenal (preocupantemente parecido al utópico paraíso socialista) con la dura frase de: “Recuerda hombre que eres polvo y en polvo te convertirás”

¿Pecado original o pecado de origen? ¿No será acaso nuestro origen un pecado en sí mismo? El hecho del “ser” ¿acaso no conlleva intrínsecamente el no-ser? ¿No fue nuestro origen la unión, es decir, la muerte de dos células? ¿No es nuestra vida una secuencia continua de miles de células que dejan de ser para que otras ocupen su lugar? Aprendí en mis tempranas clases de catecismo que se peca por acción y por omisión; por exceso y por defecto y es en este, nunca mejor dicho, catecúmeno escenario que me pregunto con Calderón de la Barca:

“qué delito cometí
contra vosotros naciendo;
aunque si nací, ya entiendo
qué delito he cometido:
bastante causa ha tenido
vuestra justicia y rigor,
pues el delito mayor
del hombre es haber nacido.”

Ni el futuro “es” ni el pasado “es” ni el presente tampoco. Sólo “es” y se “es” en el instante, ese algo que casi no llega ni a ser presente sino, por expresarlo de alguna manera, una fina línea intangible, inaprensible y divisoria entre dos “no-ser” entre dos “nonadas” que llamamos pasado y futuro. ¡Ay dulce Doctor Angélico! Santo Tomás! ¡Que fino lo hilaste en tu tratado “De Instantibus”! Y en esa compleja, relativa y subjetiva medida de espacio-tiempo, llamada “instante” solo somos una sucesión, una lucha, si, una agonía entre el “ser y el no-ser” agonía que magistralmente inmortalizó Shakespeare en su Hamlet: “to be or not to be; that is the question” Pero esta nuestra pugna vital del “ser- no-ser” necesita de algo que no logro bien ubicar cuanto puede tener de acción, omisión, exceso o defecto. El hoy en día olvidado Teilhard de Chardin, S.J exponía en su “Fenómeno humano” la tesis de que todo en el Universo tiene un grado de vida y que solo varia la complejidad: A mayor complejidad; más vida y a mayor vida, más conciencia y así hasta llegar a la Conciencia Universal (con mayúsculas). Sus tesis paleontológicas fueron prontamente invalidadas y sus tesis teológicas casi tocaron la puerta de la excomunión. Su concepción de la evolución de las especies, fue considerada ortogenista y finalista, equidistante en la irreconciliable pugna entre la ortodoxia religiosa y la científica. Ello propició que fuese atacado por ambas ortodoxias, la primera se rasgó las vestiduras y la otra simplemente le ignoró. Pero, ¿qué se la va a hacer? nos dejó en aquellos años el fresco y momentáneo consuelo de sabernos todos como protagónicos participantes de un maravilloso e integrador devenir hasta la Conciencia Universal o Punto Omega. Algo así como un nuevo planteamiento, esta vez con serios visos de ciencia de la tesis metafísica del motor inmóvil aristotélico; aquel capaz de “mover sin moverse” al igual que lo hace, no sé con cuanta acción, omisión, exceso o defecto el “objeto de amor y de deseo”. Para ello hizo falta, pues, la Conciencia o en otros términos, saber que se “es” y con la ayuda de la poderosa herramienta de la memoria, saber que se “es” constantemente… claro está, “en el instante”, donde literalmente “vivimus, movemus et sumus” ¡Qué cosa más grande hermano!

Ahora bien, en lugar de establecer nuestra existencia en el marco del “ser- no-ser” ¿no sería más apropiado ubicarlo en el del no.ser-ser-no.ser? Es decir en el orden de “nada-ser-nada”; o en otras palabras; “no conciencia-conciencia-no conciencia”. Es aquí cuando las palabras del Génesis cobran toda su fuerza y su realidad científica, teológica, antropológica y metafísica: “Polvo eres y en polvo te convertirás”. Por lo tanto el inicial no.ser-ser-no.ser deviene ahora en: “polvo inicial - existencia consciente – polvo final” sin querer dar a la palabra “polvo” la acepción no del todo falsa ni mucho menos imprudente de un buen coito, trampa utilizada por la Naturaleza para que todo este mogollón ocurra y un pesado como yo, después de mucho tiempo sin escribir, le de hoy por dar la lata a mis pacientes lectores si es que todavía queda alguno que valientemente pasea su vista por esta línea… ¡Gracias!

Hoy no es un secreto cómo se formó el Universo y cómo apareció la vida en este pedazo ínfimo que llamamos Tierra. Una gran explosión (Big Ban) presencia de polvo estelar, grandes presiones, altas temperaturas y severas reacciones químicas dieron origen a la maravilla de la vida en nuestro planeta y quizás también en millones de otros planetas. Así nos lo demuestra la ciencia y así también, lo narra poéticamente los primeros versículos de la Biblia. La diferencia fundamental e irreconciliable entre ambas acepciones es la presencia de un Dios Creador en el texto del primer Libro del Pentateuco que a la ciencia si bien no estorba, le sobra. Es pues de ese polvo estelar (stardust) que procedemos y estamos constituidos y en ello prácticamente nos convertiremos después de nuestra muerte. Que acertado estuvo Moisés cuando escribió: “Entonces Jehová Dios formó al hombre del POLVO de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente”. (Génesis 2:7) Que fabuloso poder ver en su plenitud el cumplimiento de la sentencia: “polvo eres y en polvo te convertirás” Sin embargo, el “Homo Demente” no se resigna a terminar su vida en una mera polvareda que no llega a pesar ni 500 gramos después de una cremación en cualquiera de los Tanatorios que diariamente prestan tan delicado servicio. Además, los restos recibidos después de la cremación de un ser querido en el vientre de una decorada ánfora solo representa una ínfima parte del total de los restos que esa persona ha ido soltando a lo largo de su vida pues como bien sabemos, aproximadamente cada 7 años se renuevan todas las células de nuestro cuerpo; es decir, que alguien, como un servidor, que cuente con 60 años ha eliminado 7,57 veces su cuerpo; los cuales nuevamente se convirtieron en polvo… en ese mismo polvo del cual procede y ello sin darnos mucha cuenta. Y no hace falta morirse biológicamente para estar ontológicamente muertos. Pienso en todos esos enfermos en situación Terminal, con pérdida total de su conciencia, de su yo, incapaces de reconocer y reconocerse; o aquellos que han sufrido un severo ataque de amnesia total y de la noche a la mañana simplemente “dejaron de ser” dejaron de “saberse” para pasar a vivir una nueva realidad, totalmente ajena a ellos y en donde su mascota muy probablemente tiene más grado de conciencia que su “finado” pero aún “vivo” dueño. ¿Qué les parece la Eutanasia?

La humanidad se divide en dos grupos: aquellos que creen en una existencia, presencia o permanencia de su conciencia después de la muerte y aquellos que aceptan regresar a la nada inicial ya sea de una manera digna, serena o desesperada. No pudiendo el hombre con toda su ciencia y talento eliminar el hecho fundamental de “desnacer”, recurre entonces a la fe; a la fe en un Dios que además de todas sus otras características establecidas por la Teología, sea principalmente un Dios Eternizador. Un Dios que asegure que lo que conocemos como muerte no sea otra cosa que una variante mitad escatológica, mitad biológica, de un nuevo parto que nos lleva a otra Vida; eso si, otra existencia de mi Yo íntimo y personal y para siempre… Me pregunto ¿Cuantos adeptos tendría una religión cuya fe se basase en un Dios, gran majadero, que crea todo lo creado y por crearse (ojo con esto último) pero que al final después de la muerte no ofreciera “otra vida”? Llegados a este punto, y para terminar la presente colectiva, no puedo dejar de recordar, por razones obvias, aquella poesía atribuida a San Juan de la Cruz preñada de belleza, revelación, fe y santa desesperación:

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por ello de ofenderte.

Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.

Y si el Dios del hombre de fe nos permitiese vivir eternamente en esta tierra y dejara en nuestras manos la posibilidad de suicidarnos ¿qué ocurriría? Se aceptan sugerencias.


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TITULO: “Recuerda hombre que eres polvo y en polvo te convertirás”